
Hace días recordé una experiencia personal que me ha ocurrido un par de veces.
Me ha sucedido en ciertas ocasiones que por tratar de caer bien, sin querer uno puede ser mal entendida, te pueden catalogar de que eres muy coqueta, o que simplemente eres una mina fácil.
Mis amigos me lo han dicho, "Eres coqueta y no te das cuenta", y ciertamente eso me ha traído muchos problemas.
En cierta ocasión recuerdo que conversando con un caballero mayor, estamos hablando de un cuarenton o cincuenton, nos ponemos a conversar de la pega, de la vida, todo en función de un paseo de la empresa donde era obvio que uno debía entablar conversación con algún compañero de trabajo para hacer más ameno el paseo... resulta que después de la conversación, muy entretenida por lo demás, éste tipo tiene la osadía de invitarme a "salir" y a pedirme el teléfono, a lo que le respondo que me disculpe, pero mi pololo no estaría de acuerdo. Eso era mentira, ya que estaba soltera en ese momento...
El tema es que como algunos hombres pueden creer que por el simple hecho de ser simpatica, piensan que uno está coqueteando con ellos?? o peor, quizas puedan catalogarte de "chica fácil".
Bueno acá las dejo con un artículo de Zona Mujer de Terra.
Un difusa línea traspasada, puede ser la explicación del por qué has sido calificada de la manera incorrecta por el sexo masculino. Y qué peor que todos piensen que eres la ofrecida del grupo... realmente nada. Así que para no caer en esta categoría verifica si tu manera de enfrentarte a un hombre va por el camino correcto. Por Claudia Tapia D. (27 Marzo 2007) Zona Mujer Terra.
Nada más lamentable que enterarse por otros que has caído en una de las más humillantes categorías femeninas: la de chica fácil. Porque, lo queramos o no, en este mundo machista en que vivimos ser catalogada como una mujer a quien le “sirven todas las micros” no sólo te lleva a tener una relación insana con tus futuras parejas, también te trae la continua y certera hostilidad de tus pares.¿Pero cómo saber qué estás haciendo mal? ¿Cuál es la diferencia entre actuar coquetamente y andarse ofreciendo? ¿En qué te puede afectar a largo plazo?. Aquí algunas respuestas masculinas.
Aproximación unilateral: “Una mina fácil es, sin duda, esa que sin que tú le des ningún tipo de señal, se te acerca demasiado y te roza descuidada, pero continuamente con su pierna o busto para lograr alguna reacción”, afirma Diego (27 años). Ante esto, lo mejor es esperar siempre el mensaje (verbal o no verbal) de el chico con quien quieres flirtear, antes de abalanzarte de manera ultra "cariñosa". Nadie dice que tomar la iniciativa sea malo, pero debe hacerse de una manera inteligente.
Trofeo grupal: “Para mí es la típica que ha pasado por todo el grupo de amigos, que le ha hecho el favor a todos, pero por su propia voluntad. E incluso está ahí siempre dispuesta para repetirse el plato o “probar” a cualquier nuevo integrante. Todos conocemos a una mina así ”, sostiene Ignacio (25 años). En ese sentido, lo mejor que debes tener presente como mujer es la dispersión territorial. Puedes tener muchas parejas sexuales -si eso es lo que realmente quieres- pero cuidando que sean parte de distintos círculos profesionales y sociales. El involucrarte con dos personas del mismo ambiente, inmediatamente va a traer comentarios.
Vestida para matar: “Hay mujeres que parecen que salen a la cacería cuando las ves en la calle o en un pub. No sólo lo digo por la ropa, porque a mí me gustan los escotes y las minis, lo digo porque cuando es todo eso sumado a una actitud come-hombres, de andar mostrando “las presas”, evidentemente no hablamos de una lady”, explica Carlos (30 años).
Raíces profundas
Pero el tema de ser catalogada o comportarse (inconscientemente) como una mujer que se ofrece sin tapujos a los hombres, puede ser aún más complejo. Para la sicóloga de adultos del Instituto Neuropsiquiátrico de Chile, Drina Krstulovic, pueden existir múltiples explicaciones para este destructivo actuar femenino. Para la profesional lo primero que se debe distinguir es si la conducta ocurre bajo los efectos de drogas o alcohol, si se puede explicar dentro de algún trastorno de personalidad o si bien ocurre como síntoma de algún cuadro anímico (manía).
“En este tipo de comportamiento es muy frecuente encontrar conflictos que pueden estar relacionados con fuertes sensaciones de vacío, una visión de sí misma negativa y la percepción de no ser capaz de entablar relaciones con el sexo opuesto de manera equilibrada. Muchas veces hay temáticas de abuso sexual detrás de este comportamiento, donde el traspaso a la intimidad y lo violentante que puede haber resultado vivir esta experiencia, llevan a las mujeres a presentar conductas autodestructivas, donde la relación con la propia sexualidad pasa a ser parte de esto”, afirma la especialista. Según Drina Krstulovic, el vacío, la sensación de no “ser querible”, sumado a la desinhibición al usar algún tipo de sustancia, pueden llevar a la mujer a un comportamiento en la línea de la promiscuidad. Este puede tener como propósito pagar por el afecto, llenar la sensación de vacío e incluso tener algún lugar en el grupo social. Sin embargo, lamentablemente termina transformándose en una especie de condena de la que resulta muy difícil salir. Un verdadero círculo vicioso.
Asimismo, el darse cuenta del estigma de “chica fácil” puede afectar enormemente a una persona, sobre todo a las adolescentes. En este caso ellas perpetúan el círculo, ya que es difícil que dejen de cumplir con la imagen a la cual han sido “esclavizadas”. Se acentúa la soledad y el vacío y la percepción de ser atractiva sólo en el ámbito sexual. Eso lleva a aumentar la visión negativa tienen de sí misma.
“Hay que tener en cuenta que el rechazo vivenciado por el resto del grupo social y la sensación de no pertenencia pueden incluso gatillar profundos episodios depresivos”, afirma la facultativa del Instituto Neuropsiquiátrico de Chile. “Si sentimos que el vacío se acentúa y que de manera compulsiva intentamos aproximarnos otro hombre, no para entablar una relación real, sino como un acto en el que traspasamos nuestros propios límites, entonces debemos considerar que algo no está bien con nosotros”, recomienda Krstulovic.