lunes, 24 de septiembre de 2007

Nueva Sección por Moon


Definitivamente hay muchas Mujeres Chilenas de 30 por el mundo y son muchos los motivos por los cuales han tenido que estar lejos de su tierra natal. Es por ello que hoy partiremos con esta nueva sección: Chilenas de 30 en el extranjero.

Aquí compartiremos datos, fotos y entrevistas a algunas patiperras, y con ello lograr dar todas las visiones desde afuera, las experiencias y la aventura que es vivir en otro país.

También para que visualicen el amplio criterio del grupo que no solo comparte con chilenas desde nuestro país sino que también integra a compatriotas de 30 que viven en cualquier otro lado del mundo.

Como son muchos y amplios los motivos que a una chilena le conlleva tomar la difícil decisión de vivir en otro país partiremos con el extracto de un libro de Paulo Coelho en donde refleja la opción, el elegir.

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Se sentó enfrente de ella. Sus ojos estaban brillantes.

-Supongamos que yo empiece a enseñarte lo que aprendí - dijo, con los ojos fijos en los de ella -. Co­mience a mostrarte los universos paralelos que nos ro­dean, los ángeles, la sabiduría de la Naturaleza, los mis­terios de la Tradición del Sol y de la Tradición de la Luna.

Y, cierto día, vas hasta la ciudad para comprar algunos alimentos y encuentras en mitad de la calle al hombre de tu vida."No sabría reconocerlo", pensó ella.

Pero resolvió quedarse callada; la pregunta parecía más difícil de lo que había imaginado.

-Él percibe lo mismo y consigue acercarse a ti. Os enamoráis.

Tú continúas tus estudios conmigo, yo te muestro la sabiduría del Cosmos durante el día, él te mues­tra la sabiduría del Amor durante la noche. Pero llega un determinado momento en que ambas cosas ya no pueden seguir andando juntas.

Necesitas escoger. El Mago paró de hablar por algunos instantes. Inclu­so antes de preguntar, tuvo miedo de la respuesta de la joven. Su venida, aquella tarde, significaba el final de una etapa en la vida de ambos. El lo sabía, porque co­nocía las tradiciones y los designios de los Maestros. La necesitaba tanto como ella a él. Pero ella debía decir la verdad en aquel momento;era la única condición. Ahora respóndeme con toda franqueza

-dijo, al fin, tomando coraje-.

¿Dejarías todo lo que aprendis­te hasta entonces, todas las posibilidades y todos los misterios que el mundo de la magia te podría propor­cionar, para quedarte con el hombre de tu vida?

Brida desvió los ojos de él. A su alrededor estaban las montañas, los bosques y, allí abajo, la pequeña aldea co­menzaba a encender sus luces. Las chimeneas humeaban, dentro de poco las familias estarían reunidas en torno a la mesa para cenar. Trabajaban con honestidad, temían a Dios y procuraban ayudar al prójimo. Sus vidas estaban explicadas, eran capaces de entender todo lo que pasaba en el Universo, sin jamás haber oído hablar de cosas como la Tradición del Sol y la Tradición de la Luna.

-No veo ninguna contradicción entre mi búsqueda y mi felicidad -dijo ella.-

Responde a lo que te he preguntado - los ojos del Mago estaban fijos en los de ella -.

¿Abandonarías todo por esa persona?

Brida sintió unas ganas inmensas de llorar. No era ape­nas una pregunta, era una elección, la elección más difícil que las personas tienen que hacer en toda su vida. Ya ha­bía pensado mucho sobre esto. Hubo una época en que nada en el mundo era tan importante como ella misma. Tuvo muchos novios, siempre creyó que amaba a cada uno de ellos, y siempre vio al amor acabarse de un mo­mento a otro. De todo lo que conocía hasta entonces, el amor era lo más difícil. Actualmente estaba enamorada de alguien que tenía poco más que su edad, estudiaba Física y veía al mundo de manera totalmente diferente a la de ella.

Nuevamente estaba creyendo en el amor, apos­tando a sus sentimientos, pero se había decepcionado tan­tas veces que ya no estaba segura de nada.

Pero, aun así, ésta continuaba siendo la gran apuesta de su vida. Evitó mirar al Mago.

Sus ojos se fijaron en la ciudad con sus chimeneas humeando. Era a través del amor como todos procuraban entender el universo desde el comien­zo de los tiempos.

-Yo abandonaría -dijo finalmente.

"Extracto del libro Brida de Paulo Coelho"


¿Y ustedes dejarían su tierra natal, su Chile, familia y amigos por seguir al hombre de su vida?


7 comentarios:

Barbaraza dijo...

Creo que yo en más de una ocasión me he planteado el tema de elegir...
No lo sé, creo que debo estar en el lugar y en el momento justo para tomar esa decisión... una decisión muy difícil por lo demás...
Se parece a tu historia yeguis... Muy linda historia de amor por cierto...
Abrazototes

Faracita dijo...

Yo creo que está mal planteado... no lo veo como dejar todo por seguir al hombre de tu vida, es más bien acompañar/apoyar a tu pareja en un momento preciso.

En la práctica implica dejar a tu gente y tus cosas, pero una siempre saben que están ahí.

Tengo amigas que han dejado todo por ir a vivir al país de su enamorado, mi madre falleció en Roma porque ahí estaba quien la hacía sonreir. También tengo amigos que han dejado todo por seguirlas a ellas.

Yo, no sé.
En principio diría que sí porque adoro la idea de viajar y sé que si lo hiciera él valdría la pena.
Pero tengo una hija a la cual no abandonaría por nada ni nadie.

Es complejo...

Buen post Moon,
aunque en lo personal no comulgo con Coelho, jaja!

Elisa de Cremona dijo...

la verdad es que nunca he pensado siquiera en dejar algo por un hombre... creo que nunca, o mejor digo, no me parece a mí, que yo sea del tipo de la que deja algo por un hombre... alguna vez podría haberlo pensado hacer por mi papá... pero si no lo hice por él, que es el realmente importante, crees que lo haría por otro que no es nada mío???
Sé que es quizás un poco egoísta de mi parte, pero no creo que podría querer a alguien tanto que hiciera que dejara todo, pues creo que llegaría el momento en que lo detestaría por haber perdido mi vida.
Yo vivo lejos hace mucho rato... y la verdad, no me arrepiento de haber dejado lo que haya sido, hago lo que me gusta, vivo como me gusta, y dentro de todo, creo que estoy tranquila... los problemas son de otra índole.
en fin...
un besazo enorme

Marce dijo...

Muy buen tema.
Mi corazón es capaz de ir al lugar que sea si tengo un hombre que me ame y me haga la vida hermosa.
Pero tengo un cable a tierra (mi hija) que me lo impide y me haría pensar mil veces si es correcto.
Creo que al final optaría por la seguridad que me da el país donde esta mi familia y el apoyo que en momentos difíciles me brindan.

elalcaravan dijo...

igual difícil la respuesta, pero si el amor es grande puede que sí dejara mi país para seguir al amor de mi vida, aunque sin tener pareja, he pensado irme al extranjero

Brujita dijo...

Lo seguiría hasta el fin del mundo!!!

Sí, si sé... romántica a cagar... pero es lo que hay.

Carolina dijo...

estoy de acuerdo con Barbaraza, no se trata de dejarlo todo por él... es diferente. yo ya llevo casi 4 años fuera. no me vine por ni un hombre, pero aki encontré a esa persona, y ya no creo que vuelva... supongo q si estas contenta aunk extrañes, sabes q es lo mejor!

saludos!!!!!